En la búsqueda incansable de lanzamientos me topé ayer con El Gran Diccionario de los Argentinos, cuya publicidad que ya había visto por TV unos días atrás.
El primer tomo va de la A hasta “Alm“, ni siquiera completa una letra pero bueno, los lanzamientos son así. Eso si, los 9,90 que valía quizás en este caso no lo transformaban en una gran ganga, pero venga que si no no podríamos analizar su contenido y salir de dudas.
Luego de abonado el tomo y dominado el amplio cartón de casi 50 x 50 cm. en el que venía pegado para poder introducirlo en la bolsa que el kioskero me ofreció amablemente, me dirigí a mi laboratorio para un análisis mas exhaustivo.
A poco de empezar a hojearlo, luego del prólogo y en plena guía de uso nos encontramos con una sorpresa -o dos- abrochadora y sopapa son argentinismos !!!. Vamos todavía!!!, cualquiera podría suponer que abrochadora vale en toda hispanoamérica y que sopapa era heredado de alguna manera del italiano, pero no, son argentinismos, tan solo algunos de los miles que promete la colección editada por Clarín.
Allá por la hoja 110 se termina la promo con la definición de almirantazgo y una extraña sensación, el tomo está bien encuadernado, las hojas son finas y alguna que otra está arrugada, la impresión es buena, en negro con los términos resaltados en rojo; pero los tomos son 18 y a un precio de 19,90 mas un cupón que sale en el diario Clarin de los Jueves da como resultado un costo total final de casi 350 pesos sin contar el valor del diario. Aviones y logística de las distribuidoras mediante para poder completar toda la colección a los largo de mas de cuatro meses es demasiada plata y tiempo, habrá que salir a la caza de otra promo…


